¿Por qué es importante el proceso de digestión? - Vivo Sano

¿Por qué es importante el proceso de digestión?

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El proceso de digestión es muy importante y ocurre tras la ingesta de alimentos

Durante el proceso de digestión se produce la descomposición de los alimentos en moléculas más pequeñas a lo largo del aparato digestivo para que se puedan absorber en el intestino y realizar sus funciones en el organismo.

Hoy en día, con el ritmo de vida tan acelerado y la prisa, a veces, no le damos la importancia que tiene a la digestión y absorción de nutrientes, e incluso, se normalizan las alteraciones digestivas.

¿Sientes las digestiones pesadas, reflujo y/o acidez, exceso de gases, cansancio después de comer, estreñimiento o diarrea? Estos son síntomas de que la digestión no está siendo adecuada, ya sea por que algo no te sienta bien, o por factores externos como el estrés, o por alguna alteración digestiva. El primer paso para solucionarlos es poner atención y revisar qué puede estar pasando.

Algo muy importante en este proceso, es el cómo comes, es decir; el ritmo de las comidas, si comes de pie o sentada, si después de las comidas te tomas un rato para descansar y si escuchas la sensación de hambre y saciedad, entre otras.

Para que la digestión sea efectiva, es importante que estemos tranquil@s, dentro de lo posible, ya que la realidad de cada persona es diferente.

¿Qué te puede ayudar en el proceso de digestión?

¿Qué órganos intervienen en la digestión?

La boca, el esófago, el estómago, el páncreas, el hígado y la vesícula biliar, el intestino delgado y grueso.

¿Dónde comienza el proceso de digestión?

El proceso digestivo, comienza en la boca, con la masticación. La masticación es importante para estimular la producción de fluidos gástricos que ayudarán en la digestión, además, el comer de manera pausada y consciente, puede ayudarte a estar en calma, que es cuando la digestión se puede realizar de manera adecuada. Piénsalo, imagina el modo alerta (correr, trabajo, prisa, etc) como si te estuviera persiguiendo un león, en ese momento el cuerpo está adaptándose a los mecanismos de huida y no está preparado para digerir, si no para correr.

El comer de manera consciente, también puede ayudarte a parar, saborear y disfrutar más de los alimentos y del momento presente.

Además, en la boca, la comida se va mezclando con la saliva, que ayuda a crear el bolo alimenticio, que es lo que llega al estómago.

En la saliva, hay una enzima, la amilasa salivar, que ayuda a comenzar la digestión de los hidratos de carbono.

*Las enzimas son como tijeras, que ayudan a cortar los macronutrientes (hidratos de carbono, proteínas y grasas) en nutrientes más pequeños para que se puedan absorber en el intestino. Imagina un collar de perlas, el collar de perlas no puede absorberse a nivel intestinal, pero si cortamos con las tijeras (enzimas) y separamos las perlas, sí.

Una vez el bolo pasa de la boca, va hacia el estómago por el esófago, éste ayuda con sus movimientos musculares. Además, hay un esfinter (como una válvula) que se cierra cuando deja de pasar comida, para así evitar el retroceso de comida.

¿Qué ocurre en el estómago?

En el estómago, se produce ácido clorhídrico y pepsina, que ayudan a la ruptura de las cadenas de proteínas.

Además, el ácido tiene efecto protector ante la ingesta de microorganismos patógenos y ayuda a la absorción de algunas vitaminas y minerales.

En el estómago se producen movimientos musculares que ayudan a continuar mezclando el bolo alimenticio y que siga su curso hacia el intestino.

El siguiente paso: el intestino

Cuando el quimo, que es el resultado de la digestión en el estómago, pasa al intestino, se libera bicarbonato y hace que no sea tan ácido. Además, aquí se liberan enzimas pancreáticas que ayudan a acabar de romper los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas. También se producen algunas en el borde en cepillo del intestino, como la lactasa, que en encarga de romper la lactosa para que se pueda absorber. También se secreta la bilis, que es producida por el hígado y almacenada en la vesícula biliar, y ayuda en la digestión de las grasas.

En el intestino delgado se absorben la mayoría de nutrientes y los que no podemos absorber, pasan al intestino grueso donde son fermentados por los microorganismos de la microbiota intestinal, produciendo gases y sustancias beneficiosas. En el intestino grueso también se absorbe agua.

Miriam Victoria Losantos | Nutricionista | TCA, salud digestiva y hormonal

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