• La familia es el lugar, el entorno relacional donde se adquieren las primeras palabras, los primeros gestos, los primeros pasos y el primer concepto de nosotros/as mismos/as. En su seno aprendemos a amar, a confiar, a compartir, etc.; adquirimos valores que nos acompañarán toda nuestra vida.
• La familia es un espacio para las relaciones y para el aprendizaje permanente en todas direcciones: de padres a hijos, de hijos a padres, etc.
• La familia es el lugar para generar diálogo horizontal entre todos/as sus miembros, estaremos reforzando la seguridad, el respeto y la autoestima de nuestros/as hijos/as.
• La familia, los/as adultos son modelo para los/as niños/as que aprenden repitiendo conductas, gestos, maneras, etc.
• Es el lugar dónde los /as hijos/as esperan sentirse seguros/as y entendidos/as.
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• La Coherencia: lo que se dice debe coincidir con lo que se hace.
• La consistencia, debe haber regularidad en las propuestas que les plantean.
• La firmeza a la hora de imponer límites que han de ser estables y claros. También transmitidos con autoridad, cariño y respeto.
• El autocontrol emocional. Poner atención a la manera en que manejan emociones complejas como enfado, ira, ansiedad. No olvidemos que estamos modelando la forma de ser de nuestros/as hijos/as y que copiarán lo que ven.
• La expresividad emocional. Mostrar las emociones sin tabúes ayudará a nuestros/as hijos a identificarlas, nombrarlas y saber cómo afrontarlas cuándo las sientan.
• La empatía. Prestar atención a los/as hijos cuando expresan emociones. Ponerse en su lugar significa intentar entender sus emociones desde su punto de vista y no desde el punto de vista del adulto. La forma de ver el mundo cambia y para mostrar empatía debemos entender la importancia de las cosas para nuestros hijos. Quitar importancia transmite el mensaje a nuestros hijos/as “mi padre/madre no me entiende”.
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