Niños y adolescentes
La práctica de un deporte es muy útil para prevenir el consumo de drogas y evitar en un futuro el desarrollo de enfermedades como la obesidad, enfermedades cardiovasculares y osteoporosis. No obstante, hay que insistir que una carga "excesiva" de entrenamiento a estas edades podría tener efectos adversos en determinados procesos fisiológicos.

Adultos de 20 a 50 años
Existen buenas razones que nos deberían animar a realizar ejercicio físico regularmente:
- La prevención y el tratamiento de enfermedades cardiovasculares, que suelen comenzar a desarrollarse en esta franja de edad.
- Prevención y tratamiento de problemas musculoesqueléticos, como los dolores de espalda.
- Prevención de los estados de ansiedad y depresión, que son enfermedades que se suelen comenzar a manifestar de modo muy significativo a estas edades.
Mayores de 50 años
Hacer ejercicio físico de modo frecuente permite a una persona tener la capacidad funcional de otra sedentaria que es 20 a 30 años más joven. Esta elevada capacidad se suele acompañar de una disminución del riesgo de contraer las enfermedades ligadas al sedentarismo.
Existen dos buenas razones que nos deberían animar a realizar ejercicio físico de modo regular a partir de los 50 años:
- En primer lugar porque el ejercicio físico es un pilar básico en la prevención y el tratamiento de enfermedades cardiovasculares.
- En segundo lugar porque juega un papel fundamental en la prevención y el tratamiento del declive en la capacidad funcional, que se suele comenzar a manifestar de modo muy significativo a estas edades.